Rios y Ruralidad

Por Fernando Melo

“Los ríos en algunas fotografías ni siquiera son visibles, pero están, el área esta cargada de él, están detrás de los arboles, de la maleza, de un montículo que delimita el espacio del afuerino con el lugareño”

  El paisaje

Debroise Olivier señala que “La invención del paisaje responde a una separación, más mental que real y física”1. En este recorrido e inmersión, el territorio deviene en paisaje y de nuevo en territorio, una suerte de territorios híbridos que se reconvierten en la medida que el tránsito, el tiempo y su apariencia pulsa mi decisión de fotografiar, así la estrategia es mas bien impulso que busca una dimensión imaginal de la experiencia.

fernando-melo-9

Fernando Melo. Ninhue (2013). Impresión digital, inyección de tintas pigmentadas 70 x 40 cms.

Los ríos

 Los ríos de esta serie son sólo cursos de agua, algunos mínimos esteros o lechos secos que pertenecen a los lugares por donde cruzan y cuyo nombre sólo conocen los lugareños. Los ríos en algunas fotografías ni siquiera son visibles, pero están, el área esta cargada de él, están detrás de los arboles, de la maleza, de un montículo que delimita el espacio del afuerino con el lugareño.

fernando-melo-5

Fernando Melo. Sin Título , camino a Coihueco (2014). Impresión digital, inyección de tintas pigmentadas 70 x 40 cms.

fernando-melo-8

Fernando Melo. “Álamos, el Carmen” (2014). Impresión digital, inyección de tintas pigmentadas 70 x 40 cms.

fernando-melo-6

Fernando Melo. Sin título, Quillón (2014). Impresión digital, inyección de tintas pigmentadas 70 x 40 cms.

La ruralidad

Estos espacios rurales en su dualidad de territorio y paisaje permiten detenerme en sus restos de indicialidad, en sus formas, que se alzan como hitos o presencias posibles por los árboles, masas de materia, por surcos, donde el frío misterio que esconde una quebrada es el lugar donde estaba prohibido jugar. Son fotografías que necesitan la detención más allá de la obviedad del sistema de captura, sino del lapsus, el instante, donde lo que estuvo allí fue aislado como espacio, materia y forma y su existencia como imagen fija, roce y friccione los relieves de la memoria.

fernando-melo-3

Fernando Melo. Sin título, Tomeco (2014). Impresión digital, inyección de tintas pigmentadas 70 x 40 cms.

fernando-melo-4

Fernando Melo. “Interior Quebrada“, Tomeco (2014). Impresión digital, inyección de tintas pigmentadas 70 x 40 cms.

El paisaje rural puede ser un lugar donde no se puede volver, sólo existe porque se reconoce como tal en su complejidad y no como queremos que sea, sé que no es posible aislarme del todo, que mis fotos de alguna forma sostienen aquello que rehúyo, por eso prefiero mantener una posición desde aquel punto liminal que me hace mas sentido ante lo que percibo. Intento crear una fotografía que no sea documento, sino una especie de ¨haiku¨ una imagen creada por una sensación, un estado, evidencia de permanencia en un paisaje frágil, un ¨susurro¨ visual como un recuerdo activado por el sonido del viento en los árboles.

*Imagen de portada: Fernando Melo. “Tranque”, Ninhue (2013). Impresión digital, inyección de tintas pigmentadas 70 x 40 cms.

____________________________________________

1 Debroise, O. (1995). Del paisaje. Revista Luna Córnea.